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Curso Fotografia Gratis

February 20, 2016
Cultura Inquieta Y Recetas De La Abuelita

Si vais a casaros os preguntaréis, ¿por qué elegir un fotógrafo profesional de bodas? Aunque sólo tengamos constancia documental de los acuerdos realizados con Catalina Melina Dosch y Manuel Sánchez Rubio en 1874 y con Catalina Melina Dosch en 1878, respectivamente. Estos Fotógrafos junto al propio Laurent recorrieron toda la geografía peninsular con sus cámaras y convirtió su galería en el negocio fotográfico más importante del siglo XIX en España. Algunos contradicen este dato exponiendo que solo utilizo fotógrafos asalariados en casos muy concretos. Pero D. Fernando II de Portugal, no aceptó la oferta de la corona española, para preservar la independencia de su país.

También retrató a la familia real portuguesa Era un momento en que España estaba buscando nuevo rey, tras el destronamiento de Isabel II en septiembre de 1868. En 1874, tuvo Laurent la oportunidad de fotografiar las Pinturas Negras de Goya cuando ya eran propiedad del barón de Erlanger, pero antes de que se arrancasen de las paredes de la Quinta del Sordo e intentasen venderse en el extranjero.

Los últimos trabajos fotográficos conocidos de Laurent son unos retratos que datan de 1.886 año en que fallece, el 24 de noviembre La fecha la conocemos gracias al trabajo de investigación de Ana Gutiérrez del IPCE.



Madrid Depose” posteriores a 1865, de todos modos hay veces en que esta segunda parte de la firma ha sido pegada en fotos anteriores. Así José Lacoste Empleo indistintamente J. Lacoste” Sucesores de Laurent y CIA” J. Laurent y CIA”, Fot Laurent” Fot Lacoste” se han producido identificaciones de fotos por el hecho de incluir en ellas elementos como las reglas de escala empleadas en algunas fotos por Laurent. La existencia de la foto en álbumes editados por el propio Laurent, en colecciones antiguas como la de Manuel Castellano.

Después sus archivos pasaron a J. Roig, N. Portugal y Ruiz Vernacci, quienes fueron aumentando el número de Imágenes, hasta que en 1975 el Ministerio de Cultura se hizo cargo de la custodia de estos fondos con alrededor de 50.000 Fotografías. En el siglo XIX mediante el procedimiento de colodión húmedo, del que apenas quedan otras evidencias en España. Fundamentalmente para tirar copias en formato tarjeta-álbum y también para realizar reproducciones para ampliar reducir a partir de otro formato (hacer dos copias en formato tarjeta álbum cuatro del tamaño carte de visite).

Resultan de especial interés las vistas panorámicas que Laurent y sus colaboradores tomaron a finales del siglo XIX en la mayoría de las capitales españolas y parte de las grandes ciudades portuguesas, y que constituyen documentos gráficos de inestimable valor para apreciar el desarrollo y evolución del patrimonio urbano. La inserción de fotografías en los libros era considerada un prestigio de alto valor, sobe todo por su coste.

El propio Laurent se dedicó a la venta de copias fotográficas de las obras del Prado en un local del Museo, editando catálogos de sus obras entre 1861 y 1880. Surgieron así las guías de viaje que detallaban los lugares interesantes para el viajero, siempre acompañadas de láminas y mapas ilustrativos. Resultó así frecuente que las fotografías se utilizaran para realizar dibujos que acompañarían a las descripciones.

A lo largo del siglo XX este importante fondo fotográfico fue regentado por distintos titulares: José Lacoste, J. Roig, N. Portugal y Ruiz Vernacci, quienes fueron aumentando el número de Imágenes, hasta que en 1975 el Ministerio de Cultura se hizo cargo de la custodia de estos fondos con alrededor de 50.000 Fotografías. Teniendo en mente la España descritas por autores como Alejandro Dumas Próspero Merimée, a finales del siglo XIX nuestro país seguía siendo para el resto del planeta un país que ofrecía aventuras y sorpresas. Era una época propicia para los primeros turistas, ávidos de conocer nuevos lugares y costumbres.

Experiencias vividas por los soldados franceses durante la Guerra de Independencia, después durante la incursión de los Cien Mil Hijos de San Luis y también las bodas del duque de Montpensier con la infanta Luisa Fernanda, hermana de Isabel II, y, sobre todo, el enlace del emperador Napoleón III con Eugenia de Montijo. Dentro de los avances fotográficos, la fotografía estereoscópica ofrecía un máximo de realidad, las tres dimensiones.

A partir de 1856 se realizaron cientos de fotografías estereoscópicas de España dirigidas al gran público como espectáculo visual. Se llegó así a crear una documentación fotográfica sobre el país que, de otra forma, no hubiera exitido. Las fotografías nos muestran lo que se consideraba digno de ser fotografiado mostrándonos así no sólo la España de los grandes monumentos, sino también la del detalle y la anécdota. Ciudades relevantes, como Sevilla y, sobre todo Granada con su Alhambra eran objetivo preferente de cara al público ávido de información sobre la España del momento. Unos visores nos permiten apreciar las tres dimensiones de la fotografía estereoscópica.

Una imagen de España nos presenta libros de viaje, documentos sobre fotografía estereoscópica y un gran número de este tipo de fotografías. Muy interesante es una panorámica de Madrid tomada desde la torre de la Iglesia de Santa cruz por Joseph Carpentier. Acceso a plató totalmente equipado de forma gratuita e ilimitada para la realización de prácticas del curso.

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